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Una forma estupenda de aprovechar los residuos orgánicos de casa y además tener un excelente abono para tus plantas es construir tu propia compostadora.

En este caso he hecho una muy pequeña para mostraros como con solo una botella de plástico reutilizada, una garrafa o cualquier recipiente que vayas a tirar puedes crear tu propio compost.

Antes de nada ¿Qué es el compost? Es el producto obtenido por la descomposición aeróbica (con oxígeno) de materia orgánica. Este proceso pasa por varias fases (mesófila, termófila, de enfriamiento y maduración) y se genera por multitud de microorganismos que crean un producto rico en nutrientes para las plantas.

Beneficios del compost:

  • Mejora las propiedades físicas del suelo (ayuda a la retención del agua, evita la erosión y regula la temperatura del suelo)
  • Mejora las propiedades químicas del suelo (rico en nutrientes N,P,K)
  • Mejora la actividad biológica (aporta numerosas bacterias y hongos, aumenta el carbono bueno para la micro y macro fauna como las lombrices…)

Vamos a realizar una mini compostadora doméstica para comenzar a experimentar con el proceso de compostaje, ir observando la descomposición de la materia, obtener un abono natural para nuestras plantas y reducir los residuos de materia orgánica.

El proceso de compostaje conlleva el control de la temperatura y la humedad para que se produzca de manera óptima,  pero en este artículo os voy a enseñar a hacerlo de la forma más sencilla posible para que os animéis a probarlo y no haya excusas. Lo podéis hacer con niños también.

¡Manos a la obra!

Vamos a necesitar:

  • Un recipiente. Una botella de plástico, una garrafa…yo he usado una botella de suavizante (lavarlo muy bien)
  • Cuchillo o picadora eléctrica
  • Tabla para cortar
  • Tijeras
  • Restos orgánicos vegetales (más adelante os cuento lo que podéis compostar)
  • Papel o cartón (yo he usado dos cartones de papel higiénico)
  • Tierra (aprovecha si tienes alguna maceta sin plantas o alguna tierra pobre)

Son cosas que todos tenemos en casa.

¿Qué puedo compostar?

Cáscaras de fruta y verdura

Restos de verdura en mal estado

Posos de café y té preferiblemente que esté seco para evitar exceso de humedad (cuidado con las grapas de las bolsitas de té)

Hojas de plantas que tengamos por casa o secas de la calle

Cáscaras de huevo

Papel y cartón (mejor que no lleve tintas para evitar sustancias tóxicas)

Proceso de fabricación en 3 pasos:

  1. Agujerear el recipiente

Con el cuchillo o el punzón realizar muchos agujeros por todas partes del recipiente, insistir en la parte de abajo, así si se produce un exceso de líquidos (no debe ocurrir, pero mejor prevenir) saldrán y no generarán malos olores.

Cuando te parezca que son muchos, haz alguno más.

  1. Trocear los residuos

Cuanto más pequeños, más rápido se producirá el proceso. Yo lo he hecho con un cuchillo pero también se puede usar una picadora eléctrica.

En este paso cortaremos también el papel y el cartón en tiras con las tijeras.

  1. Rellenamos la compostadora

En el fondo introducimos los papeles o cartón para que hagan una cama dejando huecos para una mayor aireación. Aquí también se pueden colocar ramitas.

Vamos alternando una capa de material húmedo con una de material seco, es decir, los restos picados de los vegetales y la tierra seca (podríamos poner hojas secas). Es importante que la última capa sea de tierra para evitar atraer a moscas y mosquitos.

Ya solo nos queda colocarla en un lugar que tenga ventilación (un balcón, terraza, patio, ventana…) que no le dé el sol y esperar.

La humedad es importante controlarla, los microorganismos la necesitan para realizar sus funciones, pero en exceso producirá malos olores, moho y aparición de insectos. Simplemente échale el primer día un chorro de agua dependiendo del tamaño de tu compostadora, yo puse como medio vaso.

A partir de ahí  vas observando, si ves que al fondo se acumulan líquidos hazle más agujeros o corta la parte superior para que haya más ventilación y no añadas agua. Si ves que no hay ni una pequeña condensación de agua y que los vegetales no se descomponen nada al cabo de un par de semanas añade agua.

Yo te recomiendo que el agua la vayas añadiendo muy poquito a poco, al ser tan pequeñas estas compostadoras no suelen necesitar mucha (También depende de la época del año, yo la estoy haciendo en primavera, época en la que llueve más y la temperatura no es alta, en verano haría falta mucha más agua).

Otro factor es la aireación, hasta que no veo que el material es más o menos uniforme no empiezo a voltearlo, simplemente para que no me quede materia vegetal arriba y no aparezcan mosquitos. Cuando lo ves más o menos uniforme, puedes agitarlo una vez a la semana.

Sabrás que tu compost está listo cuando todo el material sea de un color marrón uniforme, como tierra y el volumen se haya reducido más o menos 1/3.

Insisto en que es una manera muy sencilla de hacerlo para animar a todos a experimentar con el compostaje, ya que el compost tiene muchos parámetros que medir y se tienen en cuenta muchas más cosas para hacer un producto profesional, pero esta es una manera estupenda para introducirse en este mundillo y darle un buen alimento a tus plantas.

Espero que os haya sido útil.

¡Gracias por estar ahí!